Descubre cómo tratar la enfermedad Lyme

La Patología de Lyme es la enfermedad infecciosa y multiorgánica más recurrente transmitida por la picadura de garrapata al infectar el organismo con la bacteria Borrelia burgdorferi. Los mosquitos, pulgas u otros insectos infectados por la bacteria además son transmisores.

El diagnóstico de la Patología de Lyme es complicado y complejo por exponer indicios que acostumbran emular a otras patologías crónicas y necesita pruebas bastante especializadas que detecten la existencia de la bacteria en el organismo.

El Lyme crónico, dada su dificultad y diversidad sintomática, necesita tratamiento lyme mientras se adapten al nivel de afección de cada paciente. Actualmente se comienza a dialogar ya de Síndrome de Multi infección Multisistémica en lugar de Lyme crónico.

Esta es la patología transmitida por garrapata más recurrente y su incidencia va en incremento. Por cierto, la Comisión Europea ya ha alertado a los Estados Miembros sobre el crecimiento exponencial de esta patología y la necesidad de una más grande especialización médica debido a que las pruebas diagnósticas usuales son negativas en el 80% de los casos y, al no conocerse en hondura la clínica de la patología, los pacientes no reciben el procedimiento primordial.

Indicios de la patología de Lyme

Desde el instante de la picadura, y hasta semanas e inclusive años más tarde, se evidencian una secuencia de indicios que varían en funcionalidad de la etapa de la patología en la que estamos, descubre más sobre la salud en La Crónica del Pajarito.

 

La detección precoz de la patología de Lyme

La Patología de Lyme es bastante difícil de diagnosticar por la extensa variedad de su sintomatología y la inmunosupresión que está establecido. En muchas situaciones arroja erróneos negativos en los exámenes serológicos típicos.

La detección precoz de la patología es primordial pues el Lyme se empeora sin el procedimiento correcto y se va produciendo un deterioro progresivo del organismo que impide a los pacientes llevar una vida usual. Por otro lado, ésta es una enfermedad en ocasiones bastante agresiva y de complejo procedimiento que necesita un procedimiento personalizado con las técnicas más correctas en cada caso, para de esta forma disponer de las superiores posibilidades para recobrar la salud.

Los profesionales se refieren a esta patología como “la gran imitadora”, puesto que puede simular otras muchas, como la artritis reumatoide, la esclerosis múltiple, la fibromialgia, el autismo, la esclerosis lateral amiotrofia, el síndrome de fatiga crónica, el lupus, la tiroiditis de Hashimoto, la colitis ulcerosa o la patología de Crohn entre otras.